domingo, 29 de diciembre de 2013

Árboles en el bolsillo

Últimamente mi afán de ser libretista ha entrado en conflicto con mis rastros de escritor. Lo que comienza como una descripción florida y verbos en pasado, termina con sustantivos en mayúscula sostenida y descripciones directas. Por eso el siguiente cuento se transforma en guión de a pocos y termina siendo uno, con los rudimentos básicos del libreto, pero sin ser muy purista.


Árboles en el bolsillo

Ella no quiso tomar un taxi, sólo se terció su maletín, cerró bien la puerta y echó a andar. Ya en el parque, que no era cerca de su casa, se puso a contar los árboles como queriendo llevárselos en el bolsillo.  Escuchó atentamente sus pasos contra el empedrado, el resonar del tacón, el concierto de grillos, y los trinos lejanos de conductores impacientes. Dilatando cada vez más la partida se sentó en el borde de la fuente, pidió un deseo con los ojos cerrados, pero no lanzó ninguna moneda. Sin abrirlos, continúo pensando en aquello que quería con tantas ganas. De pronto se escuchó un repicar en el agua, como cuando algo cae de golpe, como si alguien estuviese usando la fuente de los deseos como es debido. Sus ojos oscuros vieron las botas pardas que le había regalado la navidad pasada. Cuando levantó la cabeza, él le sonrió.

MARCOS
-¿No habrás hecho trampa otra vez o sí?


LUISA
-          De niña creía mucho en eso de la suerte. Todos los viernes venía a echar monedas de mil y a pedir tonterías.

MARCOS
¿Por qué dejaste de hacerlo?

LUISA (Jugando con el agua de la fuente)
Nunca se me cumplió ninguno, ni el más simple de ellos. Así es difícil mantener la fe.

Marcos camina hacia ella, Luisa se queda mirando las monedas sumergidas y sigue con la mano metida en la fuente, jugando con el agua.


MARCOS (se sienta a su lado)

¿Lu, Por qué te llevaste mi maleta?
LUISA

En la mía no cabían todas las cosas que quería llevarme.
MARCOS (INTENTANDO ABRAZARLA)

Yo no quepo ahí, debiste llevarte la azul.

LUISA (Poniéndose de pie)
La azul seguía llena de tus cosas. Nunca terminaste de desempacar.

MARCOS (continúa sentado)
¿Estuviste esperando tanto tiempo a que terminara de desempacar para irte?
LUISA (suspira y cierra los ojos)
Algo así, pero esperaba que no sonara tan feo.

MARCOS (se pone de pie)
¿Cómo pretendías que esto fuese más bonito?

LUISA (COGE LA MALETA Y SE LA TERCIA)
Sin despedidas.

MARCOS SE QUEDA MIRANDOLA FIJAMENTE, PERO ELLA LE ESTÁ DANDO LIGERAMENTE LA ESPALDA. SE ESCUCHA EL SONIDO DEL VIENTO EN LAS HOJAS DE LOS ÁRBOLES Y UN POCO DE TRÁFICO MUY LEJOS.

MARCOS
Dime que no me amas y prometo no despedirme.
LUISA (se vuelve hacia él)
Ya no te amo Marcos
MARCOS
Si fuera verdad te lo hubiese pensado un poco más. Como cuando se dice lo que no se debe.

LUISA LE SONRIE PERO NO DICE NADA, ELLA COMIENZA A CAMINAR Y TRES PASOS MÁS ADELANTE SE VUELVE.
LUISA
¿Sabes? El último deseo que pedí se me cumplió. Por eso dejé de pedirlos. Esto sólo fue un lindo sueño. Un juego de niños que creen en la magia y en las fuentes de los deseos. Créeme, valiste cada moneda.

LUISA SIGUE CAMINANDO Y MARCOS COMIENZA A PERSEGUIRLA.

MARCOS (intentando agarrarla)
Luisa espe…

LUISA (sonriendo, pero con una lágrima en la mejilla)

Me prometiste que no habría despedida.

viernes, 27 de diciembre de 2013

El tirano del ritmo

Una tarde de Julio, tomándome un café, llegué a la conclusión que para salir de pobre tendría que probar suerte y triunfar en el genero urbano. Animado me armé la pinta, compré tres pares de gafas de sol regateadas a 5mil, probé una pose que me hiciese ver malo, con clase, pero cholo. Sólo me faltaba la chapa. Y tras pensar algunos nombres artísticos, me decidí por tomar mis iniciales, pronunciarlas en ingles y agregarles "el emperador", porqué soy un tirano del ritmo.

A partir de ahí todo fue en ascenso, un vertiginoso despegue de composición e inspiración. Me encontraba la madrugada puliendo los estribillos de canciones tan sentimentales como "No me importa tu opinión porque eres gorda", "Vení y declináme este sustantivo zorra" y mi favorita: "Era una perra". Podía casi escuchar los pájaros en la mañana silbar al compás de mis melodías. Y así pasaron los días más felices de mi vida: entre esas letras, mujeres, lujo y el estudio de grabación.

Hoy me enteré, cosa que me tiene los ojos hinchados y el corazón hecho pedazos, que ya existe otro PJ el emperador. Mi nombre tan "original" ya tiene dueño, Ft con otro artista y hasta vídeos en Youtube. Para evitarme la vergüenza de ser desmentido destruí todo rastro de mi música, quemé cuadernos llenos de letras candentes, rezumantes de lujuria, desenfreno, errores gramaticales, pésimo empleo de las conjunciones verbales y un abuso especial del "más sin embargo". Luego difundí el rumor que mis canciones eran virus a través de mi Fan page. De esa manera me aseguraría de que nadie me confundiera con el real, el original y siempre más talentoso PJ El emperador.

Me acordé, hace 10 minutos, que mis iniciales son PJJ. en ese orden de ideas, puedo volver, recargado, con un candado colgando del pecho y unos lentes exageradamente grandes en la frente. Hoy nace un grande.

ATT: PJJ El emperador. El tirano del ritmo.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Peaje en el corazón

Alguien, en busca de aminorar la congestión le puso peaje al corazón. Y ahora cuesta mucho decir la verdad.
Muchas, tantas aquí y allá. Muchas tontas las de allí, muchas tardes aquí. Si no fuese tanto, ni tarde, no sería tonto hoy. Tanto mejor, si fuese torpe lo que tanto tienta. Tardaría mucho más el tonto en traer sus taras aquí. Y son muchas, tantas, aquí y allá, las personas que la recuerdan. Tontas, si soy yo el que mejor me olvido siendo tarde ya para eso.

martes, 26 de noviembre de 2013

La casa de arriba

La casa de arriba, la que un excéntrico construyó en el morro con lágrimas y magia lleva dos días desocupada y ya se le nota el abandono. La esquina suroriental, está llena de cartas perdidas. El lado norte repleto de cuerpos de mariposas, que por alguna razón que no antoja ser preguntada, prefieren ir a morir allí.