domingo, 18 de septiembre de 2011
El miedo
jueves, 8 de septiembre de 2011
condiciones para hacerlo bien
miércoles, 7 de septiembre de 2011
Antes del monasterio
–En la primera de mis visiones hay un gran incendio en un país europeo – Comentó amparo Grisales a la Madre superiora.
–¿Alcanzas a detallar algún edificio?
–No, todos están en destruidos.
–¿Cuál fue la segunda?
–Veo escasez de mujeres y hombres locos detrás de las pobres que aún quedan.
–¿Esa es la razón por la cual se interna en el monasterio?– Espetó la religiosa a la actriz.
–Pues… Si. En parte, porque la virgen me indicó un camino de castidad. También por mi tercera visión.
–¿Cuál?
–No puedo decirle, Con aquel horror tengo que cargar yo sola.
martes, 6 de septiembre de 2011
Llenos de inanimado amor
Pablo Jaramillo
Para los nostálgicos y los melosos
En ocasiones existimos por cuenta de nuestras pasiones. Lo que hacemos, lo que pretendemos, lo buscado y lo ignorado. Antes de eso somos objetos inanimados.
Ella es una taza, él un vaso. Ella brilla por su esmaltado cuerpo de porcelana, moldeada en alguna sucia fábrica china; él es endeble y opaco, de plástico moldeado en alguna factoría nacional. Ambos continentes de bebidas calientes.
Fue en medio de su trabajo cuando se conocieron. Ella soportaba un café cargado y sin azúcar, él guardaba con recelo una aromática de panela con limoncillo. Reunidos por casualidad, unidos por decisión. A partir de ese momento, pese a ser disimiles, se estimaron con la cadencia del sentimental que solo un objeto inanimado comprende. Y con ese mismo fervor la taza vio partir a su querido vaso y caer destripado al fondo de un basurero, junto a papeles arrugados y desperdicios hediondos. Quieta, expectante, dejó pasar el tiempo. Mientras, el café se enfriaba.
Condenada
Comentarios sueltos
Que todo aquello que un día encadenamos en el papel, salga luego purgado de males, que sólo quede el gratificante sabor de las experiencias vividas y el olor del progreso. Al final, la textura del ayer llena de éxtasis los dedos del presente. Queramos o no, nuestro presente.