domingo, 31 de mayo de 2015

Cartas para rellenar


  1. Querida (inserte nombre aquí)
    Usted no me conoce bien y yo no la conozco de nada pero la encuentro fascinante en un grado más allá del entendimiento. Temiendo sonar como un desquiciado, ruego que me perdone, pues me parece encantadora y la única forma en la que puedo hacérselo saber es posando de escritor: de lejos, silencioso. Reconozco su buen gusto, sus gestos, sus acciones, nos hemos visto poco, pero a mí me ha bastado para saber que es usted una mujer maravillosa y que sacarle una sonrisa valdría por todos los atardeceres del resto de mi vida*. Sé que los cinco minutos** que nos encontramos aquella vez no son suficientes para alcanzar el entendimiento, pero espero que con esto que hago, tonto o simple, comprenda en mí lo único que realmente me importa que usted conozca: un hombre sincero y decidido.


  2. Esperando anidar en su recuerdo, (inserte nombre aquí).

  1. *Si lo prefiere, puede cambiar las palabras en negrilla y confeccionar una hipérbole a su gusto, si acaso encuentra los atardeceres algo sosos.
    ** Haga una cuenta no muy precisa de cuanto tiempo ha pasado con ella. Intente ser vago con el cálculo, un número exacto lo hará parecer un acosador si la carta hasta este momento no lo ha hecho ya.



jueves, 8 de enero de 2015

El oficio de mentir

Te puedo enseñar a escribir si así lo quieres.
Aunque te falte voluntad puedes hacerlo.
Toma un personaje que por lo general vas a ser tú disfrazado y ponlo en algún lugar. Espero que ese lugar sea un lugar al que le temas, es especialmente útil que te moleste el espacio. Luego desea, busca algo que quieras más que cualquier otra cosa en el mundo. Lo más probable es que intentes disimular tus ambiciones y propongas a tu personaje/tú, a conseguir un objetivo vano. Desde ya te pido que no lo hagas, porque sudar y llorar por lo imposible es el mayor gesto de humanidad que encontrarás jamás. Imitar lo humano, no sobra decirlo, es el segundo objetivo a lograr con todo esto.
Ahora intenta que todo se junte, que reaccione como si fuese una probeta llena de sales coloridas, espumando y echando humo. Y al final, si tu historia está bien escrita, con tu voz, con tu indeleble estilo, conseguirás lo que quieres. Tú o tu personaje, lo pasaran mal, lo pasaran bien, odiaran y querrán su destino de manera intermitente hasta el clímax.
Cuando todo esté listo solo recuerda que los finales felices no existen, pero en la lógica del lector es necesario. Asegúrate de mentir, porque en eso consiste el oficio, es nuestra única verdad, nuestra razón de vivir, un aval social exclusivo del gremio. Así que miente y trata de mentir cada vez mejor.
Y cuando aprendas a mentirte a ti mismo, sin que tú seas el personaje, enfrentado a los espacios más atroces, te levantaras una mañana con el pecho leve.

Exclusividades del sur sur

Yo creía que ser argentino era un eterno estar lejos. Los tangos y Hernan Casiari me hicieron pensar que volver después de viejo a casa era condición exclusiva del sur sur. Pero ahora soy yo el que regreso a casa después de un año, ligeramente más viejo y el cielo, lleno de esas estrellas burlonas, es exactamente el mismo que dejé. Pero todos volvemos y otros lo hacen más tarde. Nada a cambiado. Y todos sufrimos, otros infinitamente más que yo, que me quejo tanto de tan poco. Soy ridículo pensándome ridículo y soy tan mediocre inventando frases para condenar mi mediocridad, mi abandono. Soy esa clase de criaturas que encuentran la paz comparando tormentos, viendo a los otros que no vuelven, a los que sufren. En ello hay montones de alegrías egoístas.

martes, 14 de enero de 2014

Ideas incompletas sobre el prejucio en la era de acuario.

Nadie debiese creer nada que lea en Facebook y pensárselo dos veces antes de conjurarlo como verdad si proviene de internet. Tampoco se puede juzgar a quienes sólo conocemos por sus tuits y sus repost en tumblr. La gente miente y se trasfigura cuando tiene la oportunidad de que sus acciones no tenga consecuencias y la web es eso, el hechizo que convierte al sapo en príncipe.

 Pasa en los videojuegos: siempre que existe la posibilidad de escoger una facción, quienes acostumbran a ser morales y bien encaminados en el mundo análogo crean personajes malvados en el virtual. Es una venganza, una pulsión, un olvido de nosotros mismos en el cual descargar la porquería que llevamos dentro. Si puedes matar inocentes en el juego hay que acribillarlos, si acaso puedes robar, es el camino más corto. La vida nos llena de ataduras que el ciberespacio rompió. Algo así pasa con Facebook. No se puede juzgar a nadie porque el sarcasmo y la parodia son difíciles de detectar entre textos en una pantalla. La gente no es su perfil de Facebook y juzgarla por su contenido es ridículo. Pero un ridículo del malo, del superficial.

sábado, 4 de enero de 2014

La historia es espiral



La historia es espiral. Lo sé, porque cuando ella estaba yo no, tal vez porque me encontraba más arriba y no la veía. Cuando ella me alcanzó yo me deslicé y retrosedí, hasta mucho más abajo de lo que nunca estuvimos y me topé con la angustia y la miseria; ella me esperó con paciencia. Fue cuando unos pasos más, ella había dado un revés que yo interpreté como obra del destino, entonces nos encontramos y escalamos, tomados de la mano. Ahora ya no está, se fue mucho más arriba de lo que yo nunca estaré,  así comprendo que ella no sufrió un retroceso casual: ella se devolvió por mí. 

A veces me siento en silencio a recordar los giros de mi pasado, allí me repito a mí mismo las últimas palabras que le dije antes de que se marchara:  "Soy lo mejor que te ha pasado y como yo no encontrarás a nadie más". 

Ahora ella desde arriba se asoma se sonríe al verme solo. Me muestra sus dientes con malicia, mientras su gran felicidad la pasa un brazo por la cintura y me mira con compasión. Se me quedan mirando, como si fuese un animal de zoológico mientras escalan cada vez más alto.

viernes, 3 de enero de 2014

Un temor

Y hoy, a lo único que le temo es al hecho de que la ignorancia de la juventud con el tiempo se quita.

jueves, 2 de enero de 2014

Con las llaves en la mano derecha

Con las llaves en la mano derecha y la maleta en la otra, se quedó un momento frente al portón sin hacer nada. Un par de taxis cruzaron y nada más; pasaban de las 12 pm y esas calles a esa hora ya estaba muertas. Luisa seguía con las llaves inmóviles cuando alguien abrió desde adentro y salió con una bolsa de basura. Enrique seguía viviendo ahí, todavía la reconocía y a juzgar por su sonrisa, su saludo especialmente amigable y el temblor de sus rodillas, era posible que aún la amara.