jueves, 2 de enero de 2014
Con las llaves en la mano derecha
Con las llaves en la mano derecha y la maleta en la otra, se quedó un momento frente al portón sin hacer nada. Un par de taxis cruzaron y nada más; pasaban de las 12 pm y esas calles a esa hora ya estaba muertas. Luisa seguía con las llaves inmóviles cuando alguien abrió desde adentro y salió con una bolsa de basura. Enrique seguía viviendo ahí, todavía la reconocía y a juzgar por su sonrisa, su saludo especialmente amigable y el temblor de sus rodillas, era posible que aún la amara.
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