martes, 4 de octubre de 2011
Imagina
Historias hilvanadas 1
lunes, 3 de octubre de 2011
Antes de quitarle la vida
lanzaron al mismo tiempo y haciendo acopio de pesadez, intentaron emular grandes rocas para llegar al fondo. El hombre, algo rollizo salió a la superficie con la mano embarrada en lodo y algas, la muerte en cambio, liviana como es, no pudo sino flotar en círculos.
e todos los hombres que sucumbieron bajo su mano. Pero Dios apoyaba al mortal y no quería dejar de divertirse con él, por lo que le otorgó algo más de poder para equiparar la fuerza de su contrincante. Y empezaron a salir chispas, remanentes de la inmensa energía que manaba de aquel pulso titánico. Parejos, sin ceder espacio luchaban por vencer. De repente la muerte comenzó a tomar ventaja. Uriel comenzaba a sudar a borbotones, su mano igual, era la manifestación de todos aquellos que aún vivían, los que luchaban por no dejar este mundo y aquellos felices de no haber pasado al otro. La vida manaba por sus poros, la parca comenzó a retroceder, de a pocos Uriel ganó terreno y venció.domingo, 18 de septiembre de 2011
El miedo
jueves, 8 de septiembre de 2011
condiciones para hacerlo bien
miércoles, 7 de septiembre de 2011
Antes del monasterio
–En la primera de mis visiones hay un gran incendio en un país europeo – Comentó amparo Grisales a la Madre superiora.
–¿Alcanzas a detallar algún edificio?
–No, todos están en destruidos.
–¿Cuál fue la segunda?
–Veo escasez de mujeres y hombres locos detrás de las pobres que aún quedan.
–¿Esa es la razón por la cual se interna en el monasterio?– Espetó la religiosa a la actriz.
–Pues… Si. En parte, porque la virgen me indicó un camino de castidad. También por mi tercera visión.
–¿Cuál?
–No puedo decirle, Con aquel horror tengo que cargar yo sola.
martes, 6 de septiembre de 2011
Llenos de inanimado amor
Pablo Jaramillo
Para los nostálgicos y los melosos
En ocasiones existimos por cuenta de nuestras pasiones. Lo que hacemos, lo que pretendemos, lo buscado y lo ignorado. Antes de eso somos objetos inanimados.
Ella es una taza, él un vaso. Ella brilla por su esmaltado cuerpo de porcelana, moldeada en alguna sucia fábrica china; él es endeble y opaco, de plástico moldeado en alguna factoría nacional. Ambos continentes de bebidas calientes.
Fue en medio de su trabajo cuando se conocieron. Ella soportaba un café cargado y sin azúcar, él guardaba con recelo una aromática de panela con limoncillo. Reunidos por casualidad, unidos por decisión. A partir de ese momento, pese a ser disimiles, se estimaron con la cadencia del sentimental que solo un objeto inanimado comprende. Y con ese mismo fervor la taza vio partir a su querido vaso y caer destripado al fondo de un basurero, junto a papeles arrugados y desperdicios hediondos. Quieta, expectante, dejó pasar el tiempo. Mientras, el café se enfriaba.
Condenada
Comentarios sueltos
Que todo aquello que un día encadenamos en el papel, salga luego purgado de males, que sólo quede el gratificante sabor de las experiencias vividas y el olor del progreso. Al final, la textura del ayer llena de éxtasis los dedos del presente. Queramos o no, nuestro presente.