Árboles en el bolsillo
Ella no quiso tomar un taxi, sólo
se terció su maletín, cerró bien la puerta y echó a andar. Ya en el parque, que
no era cerca de su casa, se puso a contar los árboles como queriendo llevárselos
en el bolsillo. Escuchó atentamente sus
pasos contra el empedrado, el resonar del tacón, el concierto de grillos, y los
trinos lejanos de conductores impacientes. Dilatando cada vez más la partida se
sentó en el borde de la fuente, pidió un deseo con los ojos cerrados, pero no
lanzó ninguna moneda. Sin abrirlos, continúo pensando en aquello que quería con
tantas ganas. De pronto se escuchó un repicar en el agua, como cuando algo cae
de golpe, como si alguien estuviese usando la fuente de los deseos como es
debido. Sus ojos oscuros vieron las botas pardas que le había regalado la
navidad pasada. Cuando levantó la cabeza, él le sonrió.
MARCOS
-¿No habrás hecho trampa otra vez o sí?
LUISA
-
De niña creía mucho en eso de la suerte. Todos los
viernes venía a echar monedas de mil y a pedir tonterías.
MARCOS
¿Por qué dejaste de hacerlo?
LUISA
(Jugando con el agua de la fuente)
Nunca se me cumplió ninguno, ni el más simple de ellos. Así es
difícil mantener la fe.
Marcos camina hacia ella, Luisa se queda mirando las monedas
sumergidas y sigue con la mano metida en la fuente, jugando con el agua.
MARCOS (se
sienta a su lado)
¿Lu, Por qué te llevaste mi maleta?
LUISA
En la mía no cabían todas las cosas que quería llevarme.
MARCOS
(INTENTANDO ABRAZARLA)
Yo no quepo ahí, debiste llevarte la azul.
LUISA (Poniéndose
de pie)
La azul seguía llena de tus cosas. Nunca terminaste de
desempacar.
MARCOS
(continúa sentado)
¿Estuviste esperando tanto tiempo a que terminara de desempacar
para irte?
LUISA
(suspira y cierra los ojos)
Algo así, pero esperaba que no sonara tan feo.
MARCOS (se pone de pie)
¿Cómo pretendías que esto fuese más
bonito?
LUISA (COGE LA MALETA Y SE LA TERCIA)
Sin despedidas.
MARCOS SE QUEDA MIRANDOLA FIJAMENTE, PERO ELLA LE ESTÁ DANDO LIGERAMENTE LA ESPALDA. SE ESCUCHA EL SONIDO DEL VIENTO EN LAS HOJAS DE LOS ÁRBOLES Y UN POCO DE TRÁFICO MUY LEJOS.
MARCOS
Dime que no me amas y prometo no despedirme.
LUISA (se
vuelve hacia él)
Ya no te amo Marcos
MARCOS
Si fuera verdad te lo hubiese pensado un poco más. Como cuando
se dice lo que no se debe.
LUISA LE SONRIE PERO NO DICE NADA, ELLA COMIENZA A CAMINAR Y
TRES PASOS MÁS ADELANTE SE VUELVE.
LUISA
¿Sabes? El último deseo que pedí se me cumplió. Por eso dejé de
pedirlos. Esto sólo fue un lindo sueño. Un juego de niños que creen en la magia
y en las fuentes de los deseos. Créeme, valiste cada moneda.
LUISA SIGUE CAMINANDO Y MARCOS COMIENZA A PERSEGUIRLA.
MARCOS
(intentando agarrarla)
Luisa espe…
LUISA (sonriendo, pero con una lágrima en la mejilla)
Me prometiste que no habría despedida.
Es verdad que parece una película, pero me encanta, así consigues que se visualice toda la escena en la mente, sin necesidad de muchas descripciones.
ResponderEliminarMe alegra descubrir que tú también has mejorado con el tiempo. Por aquí todo va muy bien, viviendo y demás, espero que al otro lado del charco sea igual.
Seguimos en contacto, un fuerte abrazo,
V